Este post no existe
La web del SEPE, la de la Agencia Tributaria, la de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre están diseñadas para que los pobres lloren. Me encantaría haber podido escribir sobre otra cosa esta semana, pero es complicado después de haber recibido tantos noes, tantos mensajes encriptados, frases inconexas, después de haber visitado las backrooms de las webs del Ministerio de Hacienda.1 Por un momento he llegado a dudar de mi identidad. ¿Vivo donde digo que vivo? ¿Es este realmente mi número de móvil? ¿Tengo DNI electrónico? ¿Por qué la aplicación de la firma electrónica me ha borrado todos los datos de navegación de Chrome? ¿¡¡¡No me invitan a los eventos de Substack porque no estoy registrada en el Registro en Cl@ve con nivel avanzado!!!? Hace unas semanas también tuve que pasar por el trámite de solicitar una beca (me llevó unas 12-13 horas prepararlo todo) y le pregunté a un conocido si me podía echar un cable con una cosa, me respondió que le gustaría pero que quería mantenerse al margen de la burocracia. Yo también, pensé, pero aquí estamos, diseñando un portfolio en Canva. Tampoco puedo quejarme: cuando tenía trabajo era una privilegiada, y ahora que tengo paro, o que estoy en vías de tenerlo, también. Una vez puse por aquí que me habría gustado leer la novela que habría escrito de haber tenido todo el tiempo del mundo. Y ahora que más o menos lo tengo, aunque no mucho porque ya me encargo de llenarlo, me gustaría saber qué estaría escribiendo si no estuviera atrapada en la web del SEPE o pensando en el dinero. Pero también os digo: leí la primera página del libro de una persona con mucho dinero y grité: ¡qué miedo! ¿Quizá a esa persona le vendría bien un «null por favor inténtelo de nuevo más tarde»?
Al final, y unas horas antes de sentarme a escribir esto, conseguí apuntarme al paro en la «modalidad online». Había sido imposible hasta ahora y no sé qué lo ha hecho posible a las 14:24. Odio que todas estas cosas sean tan aleatorias, que lo que ayer no funcionaba hoy funcione porque se ha producido un chispazo entre cables en la web, como si esto fuera una de esas aventuras gráficas en las que en determinada pantalla tenías que esperar a que fueran las 11 de la noche para que se abriera una puerta. Por suerte crecí jugando a aventuras gráficas y nunca me rindo, siempre lo pruebo todo hasta que funciona o hasta que se rompe y me quedo atrapada para siempre. En fin, ya paro, espero no haberos causado mucha ansiedad con mis aventuras, me gustaría mantener al margen de la burocracia a todo el mundo y conseguir un llavero o una taza con el logo de este sitio desde el que os envío estos simpáticos correos.

Pronto más historias de terror,
Alba G. Mora
Creo que esta situación me llevó a soñar que el PSOE quería matar a mi madre.















Estoy contigo, está hecho para llorar a los pobres. Llevo dos semanas intentando enviar una factura electrónica a una institución pública y está siendo todo tan traumático que estoy empezando a pensar que me compensaría más no cobrar ese dinero. Muchos ánimos, digo yo que saldremos de ahí tarde o temprano ❤️🩹
Nada más terrorífico que entrar en un bucle tecnológico en esas webs… el p**o servidor, Java fallando, no se puede ejecutar la nosequé…ARGH. Son el “Vuelva usted mañana” o la ventanilla cerrada de este siglo.
Si hay algún informático por aquí me gustaría saber si esas webs están así de mal hechas a propósito…
Ánimo! 🙌🏻